  
 
Alcohol
Lo que deberíamos saber:
NO ESTIMULA, SINO QUE DEPRIME.
El alcohol es una droga depresora, es decir, disminuye y hace más
lenta la actividad del sistema nervioso. Sin embargo, y al mismo
tiempo, da una falsa sensación de seguridad y estimulación.
Esto explica que sea una de las principales causas de accidentes
de tráfico. Disminuye los reflejos, pero a la vez hace que
te sientas el rey de la carretera.
LA TASA DE ALCOHOL EN SANGRE.
El alcohol, a los pocos minutos de la ingestión pasa a la
sangre, desde donde ejerce su acción sobre todos los órganos
del cuerpo y puede llegar a permanecer hasta 18 horas. El efecto
del alcohol depende de la cantidad que haya en la sangre. Para
detectar la embriaguez de una persona se puede hacer un análisis
que analice su tasa de alcohol en sangre. El alcohol también
se puede detectar en el aliento y ser medido con un alcoholímetro.
HAY FACTORES QUE INCREMENTAN O DISMINUYEN LOS EFECTOS DEL
ALCOHOL.
Hay factores que pueden influir en una absorción más
lenta del alcohol en sangre, y por lo tanto en una tasa de alcohol
en sangre menor:
- Tener comida en el estómago.
- Beber despacio.
- Rebajar el alcohol con agua.
- No mezclar bebidas alcohólicas distintas.
Además, la misma cantidad de alcohol puede provocar una
tasa de alcohol en sangre mayor en una mujer que en un hombre, y
en una persona delgada que en una gruesa, y en un adolescente que
en un adulto.
ALCOHOL Y CONDUCCIÓN.
Recientemente se ha reducido la tasa de alcohol en sangre
permitida a un conductor. Se ha pasado de 0,8 a 0,5 gramos de
alcohol por litro de sangre. Esto quiere decir que si, por
ejemplo, te tomas 4 o 5 cañas puedes dar positivo en un
control de alcoholemia (aunque, como deciamos antes, influye tu
peso, si has comido o no...).
Fuente: Revista ALCAZUL Nº 7 |