  
 
Cannabis
1. Lo que deberíamos saber:
La cannabis sátiva es una planta conocida por el ser
humano desde hace miles de años. Ha sido utilizada para muy
diversos fines:
-Por la industria textil, para la fabricación de sogas,
sacos...
-Como alimento para pájaros: el cáñamo o
semilla de cannabis.
-Con fines médicos. Se ha ido desterrando poco a poco de
la medicina, aunque actualmente se está debatiendo la
posibilidad de utilizarlo para elaborar medicamentos que estimulen
el apetito e inhiban las náuseas.
-Con fines lúdicos. En este último tipo de
utilización nos vamos a centrar. Los derivados de la
cannabis sátiva que son consumidos como droga, son dos
principalmente:
1. El hachís, obtenido a partir de la resina de la
planta. Es conocido como costo, chocolate...Se consume fumado,
mezclado con tabaco rubio (porro).
2. La marihuana que se elabora a partir de las flores, las hojas
y los tallos secos de la planta.
La mayor parte de los efectos experimentados tras el consumo,
son causados por un compuesto químico conocido por la
siglas THC. El hachís tiene mayor concentración de
THC que la marihuana, por lo que sus efectos son mayores. El THC
tiende a concentrarse en los tejidos grasos del organismo,
especialmente en el cerebro. Tarda en torno a los 7 días en
ser eliminado, por lo que una persona que consuma más de
una vez a la semana, va acumulando THC sin dar tiempo a que el
organismo lo elimine.
2. El hachís (los porros) es la droga ilegal más
conocida extendida en nuestro país. Por esa misma razón,
hay muchas ideas equivocadas y dudas en torno a esta sustancia.
Hemos seleccionado algunas opiniones que sobre los porros se
suelen oír por ahí. A continuación hemos
incluido ideas e informaciones alternativas que os pueden servir
para construir vuestras propias opiniones sobre el tema.
Los porros no son drogas, no tienen nada
que ver con la heroína, la cocaína...
Está claro, cada una es distinta, pero todas son drogas.
Droga es todo lo que cuando te lo tomas altera tu cuerpo y tu
comportamiento y causa dependencia. Hay gente que fuma porros y
piensa que no puede relajarse, charlar con los amigos o
divertirse, si no se fuma uno. Eso es dependencia, ¿no?
Al menos es una droga natural.
Que salga de un planta no quiere decir que sea más sana.
El hachís es adulterado casi desde que se recoge la planta.
Cuando llega al que se fuma un porro, los diferentes
intermediarios le han ido metiendo todo tipo de porquerías
(estiércol, cera, derivados de la henna, alquitranes, goma
arábiga, leche condensada, clara de huevo...)
Al final, el daño no te lo hace sólo la droga,
sino también toda la adulteración que lleva y las
condiciones tan poco higiénicas en las que lo fabrican y
transportan.
Hace menos daño que el tabaco.
Si le preguntas a cualquier experto fumador de porros cómo
hay que hacerlo, te dirá: hay que aspirar profundamente el
humo y retenerlo tiempo en los pulmones; no hay que utilizar
filtro; hay que apurar el porro hasta el final.
No hay que pensar mucho tiempo para saber que este estilo de
fumar hace que el humo del hachís, mezclado con el del
tabaco, dañe mucho más los pulmones.
¿Qué problemas me puede causar
fumar un porro para echarme unas risas de vez en cuando?
Uno de los efectos de los porros, más claramente
demostrado en las investigaciones, es el que se refiere a la
memoria y la concentración. Si fumar porros hace que se te
olviden las cosas y que no seas capaz de centrarte, imagínate
lo que pasará si tienes que estudiar o trabajar.
Con los porros te sientes más unido
a los amigos.
Lo que te une a los amigos es tener confianza en ellos para
contar tus rollos buenos y malos, tener aficiones en común,
organizar cosas juntos (viajes, fiestas...) Los porros pueden dar
la sensación, en ocasiones, de que todos somos guais y no
hay ningún problema. Pero eso se pasa enseguida, y si no
hay nada debajo, esa unión desaparecerá como el
humo.
Además, a veces los porros son causa de problemas y
separaciones en los grupos. Algunas personas del grupo fuman y
quieren que el resto también lo haga, y si no lo hacen, les
llaman aguafiestas, muermos... Por el contrario, puede haber otros
que tengan tan claro el no fumar, que no aguanten estar en el
mismo grupo con alguien que fume.
Los porros son la mejor garantía
para una buena fiesta.
Ninguna droga tiene siempre los mismos efectos. Influye mucho la
personalidad del consumidor, su estado de ánimo previo
(deprimido, alegre...), dónde consumas (sólo en
casa, en una fiesta...), lo acostumbrado que se esté al
consumo, lo adulterada que esté la droga. Todo esto puede
hacer que un día la droga te de el punto alegre, marchoso,
atrevido...Y otro día te de el punto muermo, de vomitar,
paranoico (sensación de que todo el mundo te mira y está
hablando de ti, por ejemplo...)
Además, siempre tienes que preparar cómo regresarás
de la fiesta. Conducir estando colocado con porros u otro tipo de
drogas (incluido el alcohol) puede ser causa de accidentes de tráfico,
ya que provoca pérdida de reflejos, y hace que veas los
peligros.
Fuente: Revista ALCAZUL Nº 6 |