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METODOLOGÍA
Para el desarrollo de todas las
actividades se emplea una metodología estrictamente
comunitaria, basada en la participación de la comunidad (no
sólo en la ejecución de las actividades, sino también
en su planificación) y en el aprovechamiento de recursos
disponibles.
En la práctica, este
planteamiento implica trabajar de acuerdo a la siguiente secuencia
de tareas:
Partir de un esquema de trabajo claramente definido (incluyendo la
definición de los objetivos, los subprogramas posibles, los
mecanismos de transmisión de la información al nivel
central, etc.).
Realizar un análisis, lo más pormenorizado posible,
de todos los recursos disponibles en la comunidad:
infraestructuras, voluntarios, asociaciones, programas
dependientes de otros departamentos o de otras instituciones
(Juventud, Cultura, Servicios Sociales, Deporte, Sanidad, Educación,
etc.).
Determinar cuáles son las actividades que se pueden
realizar con los recursos disponibles.
Negociar con los agentes comunitarios la elección, entre
las actividades posibles de las más adecuadas para los
fines previstos, buscando siempre el equilibrio entre el valor
preventivo de una actividad y los recursos nuevos que son
necesarios para completar los ya disponibles.
Este planteamiento supone invertir el
orden habitual de los pasos necesarios para la programación
de actuaciones (objetivos, actividades, recursos), con el fin de
que los recursos disponibles sean el eje en torno al cual se
estructure la actividad (objetivos, recursos, actividades).
Mediante este planteamiento de trabajo
es posible conseguir:
Abaratar los costes de programas que, de otra forma, serían
económicamente inviables.
Implicar a la comunidad en la solución de problemas que,
como el consumo de drogas o la violencia juvenil, les conciernen
directamente.
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